Confessions of a Shopaholic

Yes ladies, I said that. Never tell my boyfriend or parents that I confessed this, but it’s true, I am a shopaholic. And I believe I am not alone with this statement. Are you the type of woman that desperately waits for sales? Or the one that knows what she’ll ask for Christmas…in March? Have you ever lent money to buy something “you really need”, like a green scarf? I just remember the “Confessions of a Shopaholic” movie when the main character did that. Anyway, those are some of the symptoms, that you definitely love one thing as much as I do: shopping.

But hey, there’s nothing wrong with shopping. The important thing is not to fall in bad financial habits, or if you already have them, break them.  Still, it is great to become an intelligent shopper. Did you know that according to Ginny Snook Scott, chief design officer of California Closets, we only wear 20% of our wardrobe? Shocking. And I may guess that as you read this, you pictured that perfect dress for a party, that you were never invited to, hanging in your closet with the tag still on. And I am sure that this did not happen just once, but multiple times.

However, don’t panic! Even if I you define yourself as a shopaholic, you are not lost forever. Some tricks and tweaks can make all the difference, or at least, help you use half of your closet:

1. Know yourself. It’s complicated I know. It is a great step accepting that you tend to let your money go so easily. But most importantly, you need to know your body, know your figure, know your style. When you don’t have this clear, you will usually fall in love with the first pair of jeans you see, take them home and fill your closet with regrets. If you know what looks good on you, and what doesn’t, you will not buy garments that are too tight, or baggy, or that have a little flaw, instead you will be brave enough to step aside of something that only looks great on the showcase. How many times have you cheated your mind with a: “I will lose weight soon”.

2. Do not get caught with sales. The best way to evaluate your closet is the “cost-per-wear” of your closet, this means how much an item of clothing costs by the number of times you’ve worn it. I heard about this on TLC’s “What Not to Wear” program. It might turn out that the $200 dress you’ve worn 20 times against a dress of $19.99 you used just once was a better transaction. Cheaper can actually be more expensive, really. If you buy something you don’t need because it only costs $19.99, you’ll only fill your closet with more stuff. 

3. Buy the right things. As you might know, there are some essentials you must have in your closet: a black dress, a good pair of jeans, a white shirt, a pair of black pants, a cardigan.  Invest in good quality for those classics that you can wear for years. Obviously you need to be trendy, and change colors and style from time to time.  For that you can use a cheaper line, a neon bag is an amazing accessory, but you don’t need to spend $200 when you are going to wear it a couple of times.

Little changes make a big difference. Join the club, and find out that being a shopaholic is not that dramatic after all. With some adjustments you can become closet regret-free, have “what to wear” every morning, and save money.

Sí señoras, lo dije. Nunca le digan a mi novio o a mis padres que confesé que soy compradora compulsiva, pero es la verdad. Y creo que no soy la única que lo afirma. ¿Sos el tipo de mujer que espera desesperadamente las ofertas? ¿O la que ya sabe qué va a pedir de regalo de Navidad, en Marzo? ¿Alguna vez hiciste un préstamo a alguien para comprar esa bufanda verde que “en serio necesitas”? Me acordé de la Película de Loca por las compras cuando la protagonista hace eso. Como sea, esos son algunos sinónimos de que hay algo que te encanta tanto como a mi: ir de compras.

No tiene nada de malo ir de compras. Lo importante es no caer en malos hábitos financieros, o si ya caíste romperlos. Mejor todavía, convertirte en una compradora inteligente. ¿Sabías que de acuerdo a Ginny Snook Scott, jefa de diseño en California Closets, las mujeres utilizamos únicamente el 20% de lo que hay en nuestro armario? Traumante. Me imagino que mientras leías esto te imaginaste ese vestido que tenés en tu armario con la etiqueta puesta, que lo compraste por si te invitan a una fiesta y sigue ahí esperando a ser usado. Te puedo asegurar que esto te paso no una vez, sino muchas más. 

Pero aunque te definas como una compradora compulsiva, no estás del todo perdida. Unos trucos pueden hacer la diferencia, o te pueden ayudar  a utilizar al menos la mitad de tu armario:

1. Conócete a ti misma. Es complicado, lo sé. Es un buen comienzo aceptar que se te escapa el dinero fácilmente, perfecto. Pero lo más importante es conocer tu cuerpo, tu figura, tu estilo. Cuando no tenés esto claro vas a tu tienda favorita, te enamoras y compras el primer par de jeans que viste y cuando llegas a casa comienza el arrepentimiento. Si sabés qué te queda bien o mal, no vas a comprar algo que esté un poco ajustado o flojo, o tenga un pequeño defecto, en lugar de eso vas a ser lo suficiente valiente para dejar algo que sólo se ve bien en la vitrina. ¿Cuántas veces te engañaste a ti misma con un “voy a bajar de peso”?

2. No te atrapés en las ofertas. La mejor manera de evaluar tu armario es el “costo-por-uso” que tiene tu armario, lo que quiere decir cuánto cuesta un objeto de tu armario en relación al uso que le das. Esto lo escuché en el programa “No te lo pongas” de TLC. Puede pasar que el vestido que te costó $200 lo terminés usando 20 veces, mientras que el vestido que costaba $19.99 lo usés una sola vez. Lo barato puede salir caro, en serio. Si compras algo sólo porque cuesta $19.99 seguramente no lo necesitas y una vez más llenas tu armario de cosas innecesarias. La idea no es no comprar cuando hay liquidación, sino saber cuándo usarlas o no.

3. Comprar las prendas correctas. Como sabrás, hay cosas que son esenciales y necesarias en el armario: un vestido negro, un buen par de jeans, una camisa blanca, un pantalón negro, un sweater. Para esto es importante invertir en calidad. Obviamente hay cosas que se cambian de cuando en cuando, que están de moda por una temporada. En ese caso podes comprar una línea más barata. Una cartera neón es un gran accesorio, pero no es necesario gastar $200 cuando la vas a utilizar un par de veces.

Pequeños cambios hacen una gran diferencia. Únete al club, y descubrí que ser compradora compulsiva no es tan dramático. Con unos arreglos podes vivir sin remordimientos de armario, tener “qué ponerte” cada mañana y ahorrar dinero.

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